¿Va a ser esta la actitud de Bankia? 👿😡😤😰

El pasado martes asistimos atónitos a la apertura de un proceso negociador, una cuestión que sería normal sino fuera por la invocación de los artículos del Estatuto de los Trabajadores: 39 y 40, que regulan la movilidad funcional y geográfica, el 41 modificación sustancial de condiciones de trabajo, 83 y 84 que son los encargados de romper la prevalencia normativa, es decir, el acuerdo de la empresa estará por encima del convenio.

El verbo negociar tiene dos significados principales:

negociar

  1. Tratar un asunto para llegar a un acuerdo o solución.
  2. Verbo intransitivo. Realizar operaciones comerciales con la intención de obtener un beneficio.

Con el planteamiento del día 23, los empleados somos “la operación comercial” y tienen el único objetivo de obtener un beneficio con las medidas que quieren “negociar”.

El castellano es un idioma muy rico y es fácil dar cobertura a una negociación sin tener que “iniciar periodos” que obliguen a las partes a respetar unos plazos reducidos que van enfocados a que al final no se negocia y la empresa aplica ante la falta de acuerdo su nueva norma.

Una vez esbozado el problema y su dimensión, desde SATE queremos transmitir tranquilidad. La empresa seguro que reconsidera su postura y busca una fórmula para negociar en el sentido de “buscar un acuerdo o solución” y si la parte sindical nos mantenemos fuertes desde el principio, podremos llegar a acuerdos sin los traumatismos innecesarios que ahora planean en el ambiente.

El miedo es libre y cada uno coge el que quiere, pero no parece el momento de que empresa y sindicatos asustemos a nadie. Bastantes problemas tenemos en el día a día como para distraer la atención del objetivo; de aquí al día 9 de mayo, fecha de la primera reunión, todos debemos recapacitar, la empresa la primera, y no querer iniciar una negociación poniéndole puertas al campo o palos en las ruedas.